Pequeño ensayo del camino de Chile

Oficina Salitrera Primitiva

Oficina Salitrera Primitiva, ca. 1880. Álbum de las Salitreras de Tarapacá / L. Boudat y Compañía Iquique : [s.n.], 1889. [101] h. © Memoria chilena.

Cartel publicitario francés del nitrato de chile como fertilizante

Cartel publicitario francés del nitrato de chile como fertilizante. © Archivo Nacional de Chile – Fondo Salitre.

Cartel español de Nitrato de Chile, 1930.

Cartel español de Nitrato de Chile, 1930.

El salitre o nitrato de sodio y de potasio es un mineral abundante en los yacimientos del desierto de Atacama, situado en las actuales regiones chilenas de Tarapacá y Antofagasta. Este mineral ya era conocido desde los siglos VII y VIII. Tal y como señala el antropólogo Carlos Kellar, los indígenas atacameños fueron los primeros en descubrir y utilizar las cualidades del salitre como fertilizante para la agricultura. Posteriormente, los españoles lo utilizaron en el siglo XVIII para la fabricación de la pólvora. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XIX se le dio uso como fertilizante natural en la agricultura de América, Europa y el resto del mundo.

A partir de la década de 1830, el consumo de salitre de Tarapacá creció considerablemente en Europa, lo que hizo que prosperara una floreciente industria en torno a este mineral. La explotación del nitrato empezó a recibir un fuerte impulso a partir de la década de 1850, lo que generó en la provincia de Tarapacá un aumento de trabajo y capital expresado en la afluencia de trabajadores a la zona, en su mayoría chilenos. Antes de la Guerra del Pacífico, más del 50% del capital invertido en la explotación del salitre de Tarapacá era mayoritariamente de origen peruano, chileno, inglés y alemán. En 1853 se implanta un procedimiento técnico para elaborar salitre basado en la disolución del caliche por medio del vapor de agua, gracias al cual surgieron las primeras fábricas dotadas de máquinas a vapor con capacidad de producción superior a la del sistema de paradas. En 1866 el industrial chileno José Santos Ossa solicitó al Gobierno de Bolivia las autorizaciones legales para explorar salitre en su territorio.

Paralelamente, se construyó una línea ferroviaria para poder transportar el mineral y desarrollar la industria salitrera. El primer ferrocarril salitrero se inauguró en 1871 para unir el puerto de Iquique con el cantón de La Noria.

La causa inmediata de la Guerra del Pacífico fue la transgresión por Bolivia del Tratado de Límites, suscrito entre este país y Perú en 1874. Bolivia estableció un impuesto para la Compañía de Salitre y Ferrocarril de Antofagasta. Esta se negó a satisfacerlo, por lo que el Gobierno boliviano ordenó el embargo de sus bienes y la reivindicación de las salitreras que explotaba la empresa. La reacción de Chile no se hace esperar y su ejército invade Antofagasta el 14 de febrero de 1879. Después de cuatro años de una sangrienta guerra, Chile resulta vencedor y se anexiona, en virtud del Tratado de Ancón, las provincias de Tarapacá y Antofagasta, con ricos yacimientos de salitre cercanos a su costa.

El salitre o nitrato de sodio, desde la Guerra del Pacífico hasta la crisis de 1930, constituyó uno de los pilares fundamentales de la economía chilena y fue la principal fuente de recursos del Estado a través de sus derechos de exportación. Durante este periodo la economía chilena giró en torno a la explotación, producción y exportación del llamado «oro blanco». El Estado incrementó sus ingresos notablemente, lo que permitió una inversión en diversas obras públicas; se desarrolló la minería del carbón en la zona de Lota y se expandió la actividad agrícola y ganadera. En los años posteriores a la Guerra del Pacífico los recursos de los que dispuso Chile fueron de tal magnitud que permitieron la construcción de vías férreas y numerosas obras públicas como hospitales, puentes, caminos, puertos y escuelas. La migración debida a la producción de salitre hizo que Antofagasta pasara de 5.384 habitantes en 1875 a 21.213 diez años más tarde y Tarapacá de 39.255 a 45.086. Fue tal la importancia del salitre en el desarrollo de la industria chilena que en 1886 se creó un organismo denominado Comité Salitrero Permanente.

La producción de salitre trajo como consecuencia un incremento de la inversión extranjera, especialmente de empresas británicas, que tuvieron una gran participación en los nuevos complejos mineros. Hacia 1890, alrededor del 60% de la industria del nitrato estaba controlada directa o indirectamente por las sociedades anónimas que tenían su sede en Londres. Significativo es el caso del empresario británico John Thomas North, conocido en su tiempo como «el rey del salitre». Norton fue uno de los empresarios extranjeros que mayor influencia ejercieron en la historia de Chile del siglo XIX. A comienzos de 1889 organizó y llevó a cabo una extensa travesía a lo largo de todo el país, emprendiendo una activa campaña de relaciones públicas y sociales. Norton siempre ha sido una figura controvertida en la historiografía chilena. Fue un tenaz opositor del presidente de la República José Manuel Balmaceda, por la cuestión de la nacionalización del salitre. Debido a ello, según diversas fuentes financió el movimiento opositor que desencadenaría la guerra civil que lo derrocó.

En los años siguientes, sin embargo, se observó un incremento de inversiones chilenas y alemanas y en adelante empezó a declinar la preponderancia de la influencia inglesa. Esta actividad económica se vio seriamente deteriorada con la producción por parte de Alemania del salitre sintético, por lo que en el período posterior a la Primera Guerra Mundial la demanda decayó considerablemente. Esta circunstancia, sumada a la Gran Depresión derivada del crack económico de 1929, puso fin al ciclo de la economía del salitre.


Fuentes

Memoria chilena

Archivo Nacional de Chile – Fondo Salitre